En cada cocina hay secretos que hacen la diferencia, y uno de ellos es una buena pasta de ajo con hierbas frescas. Su aroma intenso y su color verde vibrante son la promesa de comidas llenas de sabor y personalidad. Es un condimento que transforma lo simple en extraordinario, realzando el gusto de carnes, sopas, guisos o incluso vegetales asados.
Prepararla en casa es una experiencia deliciosa y práctica. Con solo unos pocos ingredientes naturales, obtienes un aderezo cremoso, perfumado y duradero, perfecto para tener siempre a mano en el refrigerador. Su textura suave permite integrarla fácilmente a cualquier receta, haciendo que cada plato brille con ese toque artesanal que tanto amamos.
Esta pasta no solo es una aliada en la cocina, sino también una forma de aprovechar al máximo los sabores frescos de las hierbas. Con ajo, perejil, cebolla y aceite, se crea una sinfonía de aromas que despierta los sentidos y convierte cualquier preparación cotidiana en una experiencia gourmet.
Ingredientes
3 cabezas de ajo peladas
2 cebollas medianas
1 manojo de perejil fresco
1 manojo de cebolla de verdeo o cebollino
1 taza de aceite vegetal o de oliva suave
1 cucharada de sal gruesa
Jugo de 1 limón (opcional, para conservar mejor)
Modo de preparación
1. Pela los dientes de ajo y córtalos en trozos grandes. Lava muy bien las hierbas frescas (perejil y cebolla de verdeo) y sécalas con papel absorbente para eliminar el exceso de agua.
2. Corta las cebollas en cuartos y colócalas en el vaso de la licuadora o procesadora junto con los ajos, las hierbas y la sal. Añade el aceite poco a poco para facilitar el licuado.
3. Procesa a velocidad media hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Si deseas una textura más líquida, agrega un poco más de aceite; si la prefieres espesa, reduce la cantidad.
4. Añade el jugo de limón y mezcla unos segundos más. Este paso ayuda a mantener el color verde y prolongar la conservación de la pasta.
5. Vierte la preparación en frascos de vidrio limpios y secos. Cierra bien y guarda en el refrigerador. La pasta se conserva hasta 2 semanas si se mantiene siempre cubierta de una fina capa de aceite.
6. Usa una cucharadita en cada preparación para dar sabor a carnes, sopas, salsas, marinados o arroz. Su potencia aromática permite reemplazar el ajo fresco en cualquier receta.
Consejos prácticos
Para prolongar la vida útil de la pasta, asegúrate de usar utensilios limpios y secos cada vez que la manipules. Si deseas una versión más suave, puedes reducir la cantidad de ajo o combinarlo con albahaca o cilantro para un aroma diferente. También puedes congelar la pasta en pequeñas porciones y usarla directamente al cocinar.
Versión saludable
Puedes sustituir parte del aceite por yogur natural sin azúcar para obtener una textura más ligera, ideal como aderezo o salsa fría. Otra opción es usar aceite de oliva extra virgen para un perfil más mediterráneo y beneficioso para la salud. Si buscas reducir el sodio, ajusta la cantidad de sal según tu preferencia.
Idea para vender
Esta pasta de ajo y hierbas es perfecta para comercializar como un producto artesanal. Puedes envasarla en frascos pequeños, decorar con etiquetas rústicas y ofrecer distintas variantes: con perejil, con cilantro o con albahaca. Es un complemento ideal para restaurantes, parrillas o ferias gastronómicas, y encanta a quienes disfrutan de la cocina casera de calidad.
Conclusión
Tener esta pasta verde en casa es como guardar un pedacito de frescura en cada frasco. Es práctica, deliciosa y eleva cualquier plato sin esfuerzo. Con cada cucharada, recordarás que las mejores recetas son las que nacen de ingredientes simples, mezclados con cariño y creatividad.





