Los nuggets caseros de pollo son una de esas recetas que encantan a grandes y pequeños. Son irresistiblemente crujientes por fuera y tiernos por dentro, con un sabor mucho más auténtico que los industriales. Prepararlos en casa no solo es fácil, sino también una manera de disfrutar un platillo delicioso con ingredientes frescos y naturales.
Su textura dorada y su aroma casero hacen que sea imposible comer solo uno. Perfectos para acompañar con papas fritas, ensaladas o salsas como kétchup, mayonesa o mostaza, estos nuggets son ideales para cualquier comida informal, reuniones familiares o como snack de media tarde.
Lo mejor de todo es que puedes hacerlos en grandes cantidades y congelarlos para tener siempre a mano una opción rápida, saludable y deliciosa. Con esta receta, tus nuggets quedarán crujientes, sabrosos y llenos de sabor casero.
Ingredientes
500 g de pechuga de pollo
1 diente de ajo picado
1/2 cebolla pequeña picada
1 cucharadita de sal
Pimienta al gusto
1 cucharada de mostaza
1 huevo
1/4 de taza de pan rallado
1 taza de harina de trigo
2 huevos batidos (para rebozar)
1 taza de pan rallado (para empanizar)
Aceite para freír
Modo de preparación
1. Corta la pechuga de pollo en trozos y colócala en el procesador junto con el ajo, la cebolla, la sal, la pimienta, la mostaza, el huevo y el pan rallado. Procesa hasta obtener una masa homogénea.
2. Con las manos ligeramente enharinadas, forma pequeñas porciones con la mezcla y dales la forma clásica de nuggets.
3. Pasa cada nugget primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de cubrirlos bien por todos los lados.
4. Calienta suficiente aceite en una sartén y fríe los nuggets hasta que estén dorados y crujientes, unos 3 o 4 minutos por lado. Retira y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Si prefieres una versión más ligera, puedes hornearlos en una bandeja con papel vegetal a 200 °C durante 20 minutos, girándolos a la mitad del tiempo para que se doren por ambos lados.
Consejos prácticos
Para que los nuggets queden más jugosos, puedes agregar una cucharada de queso crema o un poco de leche a la mezcla de pollo. También puedes usar una mezcla de pan rallado y copos de maíz triturados para un empanizado extra crujiente. Sirve con tus salsas favoritas y disfruta.
Versión saludable
Prepara los nuggets al horno o en freidora de aire, utilizando pan rallado integral o de avena. Usa pollo cocido desmenuzado y mezcla con puré de papa o zanahoria para añadir fibra y suavidad. Acompaña con una salsa de yogur y limón en lugar de mayonesa.
Idea para vender
Los nuggets caseros son una excelente opción para venta. Puedes ofrecer porciones congeladas listas para freír o paquetes de nuggets recién preparados acompañados de salsas artesanales. Su bajo costo y alta demanda los convierten en un producto rentable para negocios de comida rápida o casera.
Conclusión
Preparar nuggets caseros de pollo es una manera sencilla de disfrutar un clásico con sabor real y textura perfecta. Dorados, crujientes y llenos de sabor, son ideales para cualquier ocasión. Una receta versátil, deliciosa y que, sin duda, encantará a todos en casa.





