El pastel de limón es uno de esos postres que logran el equilibrio perfecto entre lo dulce y lo refrescante. Su aroma cítrico, su textura ligera y su toque ácido lo convierten en una delicia que alegra cualquier ocasión. Cada bocado es una mezcla de suavidad y frescura que enamora a todos los paladares.
Preparar este pastel en casa es muy sencillo y no requiere experiencia previa en repostería. Con ingredientes básicos y el inconfundible sabor del limón, obtendrás un bizcocho húmedo y dorado cubierto con un glaseado brillante que realza aún más su encanto. Ideal para acompañar una taza de té, café o para disfrutar como postre especial.
Su presentación, con el glaseado que cae suavemente por los bordes y la ralladura de limón decorando la superficie, lo convierte en un postre tan bonito como delicioso. Es una receta que nunca falla y que deja un aroma irresistible en toda la casa.
Ingredientes
3 huevos
1 taza de azúcar
1/2 taza de mantequilla derretida
1/2 taza de leche
1 y 1/2 tazas de harina de trigo
1 cucharada de polvo de hornear
Jugo de 2 limones frescos
Ralladura de 1 limón
1 pizca de sal
Para el glaseado
1 taza de azúcar glas
2 cucharadas de jugo de limón
Ralladura extra para decorar
Modo de preparación
1. Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde redondo con mantequilla y harina. Reserva mientras preparas la mezcla.
2. En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Agrega la mantequilla derretida, el jugo y la ralladura de limón, y mezcla bien hasta integrar.
3. En otro recipiente, tamiza la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Añade poco a poco los ingredientes secos a la mezcla líquida, alternando con la leche, y bate hasta obtener una masa suave y homogénea.
4. Vierte la masa en el molde y hornea durante 35 a 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Deja enfriar unos minutos antes de desmoldar.
5. Para el glaseado, mezcla el azúcar glas con el jugo de limón hasta obtener una textura cremosa y espesa. Vierte sobre el pastel frío y espolvorea con ralladura de limón para darle un acabado fresco y atractivo.
Consejos prácticos
Si deseas un sabor más intenso, añade una cucharadita de esencia de limón o un poco de ralladura extra. Para un toque especial, puedes reemplazar parte de la leche por yogur natural, lo que hará el pastel aún más húmedo. Guarda el pastel refrigerado si vives en un clima cálido.
Versión saludable
Reemplaza el azúcar por miel o panela rallada y usa harina integral o de avena para una versión más nutritiva. Sustituye la mantequilla por aceite de oliva suave o de coco. El resultado será un pastel ligero, fresco y con el mismo encanto cítrico que tanto gusta.
Idea para vender
Este pastel de limón es perfecto para la venta por porciones o entero. Su aroma, sabor y presentación atractiva lo hacen irresistible. Puedes decorarlo con rodajas finas de limón o flores comestibles para darle un toque artesanal. Ideal para cafeterías, reposterías o pedidos personalizados.
Conclusión
El pastel esponjoso de limón con glaseado dulce es una receta clásica que nunca decepciona. Su frescura, su textura suave y su sabor equilibrado lo convierten en el postre ideal para cualquier momento. Un dulce sencillo, elegante y lleno de alegría, perfecto para disfrutar y compartir.





